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First/Given Name(s):


Last/Surname:



Riverol Juan
Male 1620 -

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Personal Information    |    Notes    |    Sources    |    All    |    PDF

  • Birth  Abt 1620  Puntagorda, Isla de la Palma, Canarias Find all individuals with events at this location  [1
    Gender  Male 
    Person ID  I13325  ROJAS-SPENCER
    Last Modified  14 Jun 2019 
     
    Father  Riverol y Simón Juan de,   b. Abt 1552, Puntagorda, Isla de la Palma, Canarias Find all individuals with events at this location 
    Mother  Diaz Agueda,   b. Abt 1582, Puntagorda, Isla de la Palma, Canarias Find all individuals with events at this location 
    Family ID  F10442  Group Sheet
     
    Family  Hernandez Francisca,   b. Abt 1625, Santa Cruz de la Palma, Santa Cruz de Tenerife, Canarias Find all individuals with events at this location 
    Married  20 Jul 1650  Iglesia de San Salvador, Santa Cruz de la Palma, Islas Canarias Find all individuals with events at this location  [2
    Children 
     1. Riverol Maria de,   b. Abt 1651, Santa Cruz de la Palma, Santa Cruz de Tenerife, Canarias Find all individuals with events at this location
    Family ID  F987  Group Sheet
     
  • Notes 
    • LA PARROQUIA MATRIZ DE EL SALVADOR:
      “una excepcional obra de arte”

      HISTORIA

      La suntuosa iglesia de El Salvador del Mundo, en la pintoresca capital de La Palma, es parroquia
      matriz de esta Isla y bajo su jurisdicción se encuentran varias iglesias y ermitas. Se cree que fue erigida
      entre 1494 y 1500, si bien en aquellos comienzos constituiría un pequeño recinto sacro de una sola nave que
      fue agrandándose a medida que
      transcurría el tiempo y las
      diversas generaciones iban
      queriendo plasmar su huella en
      ella. Tras la edificación de la
      ermita de La Encarnación -
      extramuros de la ciudad donde los
      religiosos acompañantes de la
      expedición de la conquista de La
      Palma iniciarían su labor
      pastoral- pronto sería sustituida
      por un recinto sacro más
      importante: la parroquia de El
      Salvador.

      De esta manera llegaría a
      conformarse su forma actual, un
      singular templo de tres grandes
      naves y cinco capillas, incluida la
      mayor. Un esquema basilical
      donde dichas naves tienen casi la
      misma altura y la central es más
      ancha que las laterales. Su
      configuración actual data de la
      segunda mitad del siglo XVI y
      primer tercio de la centuria
      siguiente. Se mezclan aquí
      elementos mudéjares, góticos,
      renacentistas, barrocos y neoclásicos. (Torre de la Parroquia de El Salvador)

      Tradicionalmente se ha pensado que este templo había sido arrasado en 1553 durante el ataque pirático
      de François Le Clerc (Pata de Palo) y Jacques de Sores. Sin embargo, diversos investigadores han
      coincidido en que, aunque sí hubo saqueo de la iglesia, ésta no fue incendiada. El ingeniero italiano
      Leonardo Torriani, enviado por Felipe II en 1584 y 1587, refiere el terrible ataque que sufrió la ciudad y su
      incendio, pero no hace mención a que esta edificación que nos ocupa se quemase. Tampoco el viajero
      portugués Gaspar Frutuoso en sus escritos de 1590 - más explícito que el anterior autor- menciona a El
      Salvador como una iglesia rica, pero no nombra daños en ella. Recordemos que el regidor Lomelín (Nave central)
      lamentaba en 1559 el robo de alhajas y ornamentos del templo, pidiendo que se repusiesen los tesoros
      desaparecidos así como la construcción de la torre.

      Una pérdida irremplazable fue el conjunto de los primitivos libros parroquiales. El llamado “antiguo” se
      supone que se inició con la visita del obispo Diego de Deza en 1558. Sí se conservan el de Bautismos
      empezado en 1564, el de Matrimonios en 1580, el de Confirmaciones en 1602 y el de Defunciones en 1634.

      ARQUITECTURA

      La cabecera - la parte más antigua de la iglesia - constituye un cuerpo independiente a nivel más alto
      que el resto del templo y separado de las naves por arcos de medio punto. Se trata de la capilla del
      Evangelio o San Pedro - antes de Santa Ana hasta 1818 - construida entre 1601 y 1611 por el almirante
      palmero Francisco Díaz Pimienta (héroe de la Batalla de Lepanto) sobre capilla anterior más pequeña
      cubierta con bóveda baída cuya decoración la realizó Ubaldo Bordanova en 1895. El retablo pictórico
      flamenco de Santa Ana - la imagen, también flamenca, se venera en la parroquia vecina de San Francisco -
      se sustituyó por uno neoclásico debido al deterioro que sufría. Junto a esta capilla se halla una pequeña
      dependencia conocida como “la alcoba de San Pedro” donde se veneraba la imagen de candelero y
      procesional de San Pedro en Cátedra (obra de Juan de Silva de 1742 y hoy custodiada en la iglesia vecina
      de Santo Domingo). La capilla de la Epístola o del Carmen - fundada por Diego de Monteverde y
      construida en 1580- tuvo otras advocaciones: del Espíritu Santo, de San Luis, de Santiago y por último de
      la Virgen del Carmen (la antigua imagen se venera en la ermita de San Telmo bajo la advocación de Virgen
      de La Luz).

      La capilla mayor ocupó el último lugar en las reconstrucciones del siglo XVII. Las obras se iniciaron
      durante la mayordomía de Juan de Valle que sólo las había iniciado cuando murió en 1609. Al derrumbarse
      la capilla en 1613 hubo que acelerarlas a cargo
      de los maestros Pinelo, Jordán, Gómez y
      Rivera. Está formada por un antepresbiterio
      que comunica con las capillas colaterales y un
      presbiterio plano más elevado. La bóveda de
      medio cañón fue realizada en 1818 para
      superar las deficiencias de la armadura
      mudéjar original. La magnífica decoración es
      de 1895 y se debe al maestro Bordanova que
      representó una visión celeste de la Trinidad.

      En las naves laterales y a la altura de su sexto
      tramo se sitúan capillas poco profundas que se
      abren en el muro mediante un arco de medio
      punto sobre columnas toscanas apoyadas en
      un alto pedestal. Las paredes de fondo están
      decoradas con pinturas imitando cortinajes
      recogidos a ambos lados de los retablos
      realizados por Bordanova en 1895. Se denominan del Cristo o de las Ánimas (aunque
      tuvo varios nombres anteriores; nave de la Epístola; capilla fundada antes de 1556) y de
      San Juan Bautista (fundada por Juan de Valle en 1609). En ella están entronizadas las
      imágenes que les dan nombre en sendos retablos neoclásicos.
      (Detalle del Coro)
      Separando las naves se colocaron unas columnas cilíndricas y de cantería gris, cuyas bases son
      poligonales y los fustes lisos; capiteles de orden toscano rematados por grandes equinos y sobre ellas,
      danzas de arcos de medio punto en toba roja. Son columnas que pertenecen a la última etapa del gótico y
      son extrañas en la arquitectura española del siglo XVI, no así en algunas zonas de Sudamérica. Los pilares
      del antepresbiterio se desarrollan sobre grandes plintos rectangulares con cuatro medias columnas
      cilíndricas en cada uno de sus frentes.

      La parroquia fue restaurada a principios del siglo pasado mientras fue párroco don Benigno
      Mascareñas. De esa misma época son los repintados de las columnas de la capilla mayor realizados por
      Bordanova. Su loseta actual, de mármol blanco, data de 1947, que vino a sustituir a otras de mármol
      blanco y negro de 1757 que, a su vez, habían reemplazado a otras de barro. En el crucero del templo se
      halla una lápida sepulcral de estilo gótico con pequeños blasones en sus esquinas.

      CORO

      El coro - cuyo frente es curvo y ondulado -
      se alza sobre los pies de la nave central. El
      desnivel respecto al resto de la iglesia se
      salva mediante siete escalones. Fue
      reformado por Marcelo Gómez de
      Carmona en 1784. En otro recinto lateral
      se halla el baptisterio -en la nave de la
      Epístola- y el del Evangelio se utiliza como
      actual capilla de la Santa Cruz - si bien
      se usó inicialmente para el órgano y luego
      en el siglo XVIII fue sede de la capilla de
      San Pedro y enterramiento de los
      miembros de su cofradía. El precioso coro
      va cerrado por una reja de madera y lleva
      una tribuna en la parte superior donde se
      aloja el órgano - hoy inexplicablemente
      inservible - que fue regalado por don José
      Gabriel Martín Hernández en 1823 que
      sustituyó a otro anterior. Sobre las tres
      dependencias corre una balaustrada
      formada por pequeñas pilastras y en el
      centro un grupo escultórico en su color
      representando a dos ángeles sosteniendo
      una cruz. El arco de entrada al coro se
      apoya en ménsulas y su clave remata con un escudo representando a San Miguel
      Arcángel. Las pilastras están pintadas imitando mármol y la reja en blanco y
      dorado. En el interior se encuentra una sillería constituida por quince asientos en
      madera de factura reciente y en los extremos, junto a la reja, espacios abiertos con
      campanillas. Se aprecia también un facistol de madera de barbuzano tallado del siglo
      XVIII, etc.

      ARTESONADO
      Es espectacular el artesonado de las tres
      naves- el mejor de su género en Canarias- que
      presenta gran profusión de lazos mudéjares
      combinados con elementos decorativos de
      clara influencia portuguesa. El artesonado -
      cuyos tirantes están también ornamentados
      con lazos mudéjares- se halla interrumpido
      en las capillas cabeceras de las tres naves. En
      la principal se aprecia una bóveda de cañón
      sin vestigio alguno del antiguo tesoro.

      ARCHIVO Y SACRISTÍA

      Por otro lado, destaca en la sacristía una bóveda gótica de
      terceletes de insigne belleza. Ésta se caracteriza por sus
      nervios combados, que son, en realidad, nervios curvos
      empleados en la arquitectura religiosa del siglo XVI,
      sumándose en las bóvedas a los ya preexistentes terceletes y
      ligaduras. Sus claves constituyen un bellísimo ejemplo del arte
      del Renacimiento en Canarias. En número de nueve, incluida
      la central que representa al Salvador, sirven de nexo a las
      ligaduras. Se aloja en el primer cuerpo de la torre. Tiene
      planta rectangular y posee un lavabo en mármol rosa
      donado por Juan Massieu en el siglo XVIII, una cajonera de
      tres cuerpos flanqueada por armarios de cuarterones, etc.

      En cuanto al archivo y despacho parroquial, éste se
      encuentra en la parte exterior de la torre y detrás de la
      cabecera de la iglesia, en la sala capitular construida en
      1816 y cuyo balcón en el lado curvo se asoma a la calle
      Real.

      (Vista del artesonado)
      (Detalle de la boveda de la sacristía) ORNAMENTOS

      Los ornamentos que se custodian en el templo son magníficos y de un valor incalculable. Destaca por su
      antigüedad y valía un terno completo de damasco y terciopelo carmesí con bordados en oro y seda (Sevilla,
      s. XVI) al que se conoce como el tejido litúrgico más antiguo de Canarias. Se considera el “riquísimo
      pontifical de brocado” que regaló a la iglesia don Luis Van de walle “El Viejo” antes de 1587; la llamada
      casulla “Primavera” del s. XVIII - bordada en oro y sedas sobre tisú blanco-; otra casulla roja de seda
      bordada en colores; otro terno completo de terciopelo morado bordado en oro; el palio - el mejor de su género
      en Canarias- y un terno completo de tisú blanco con bordados en oro, ambos procedentes de Lyon; y así un
      largo catálogo de casullas, capas pluviales, planetas, etc. confeccionados en terciopelos y bordados en oro,
      plata, etc. Unas obras de arte dignas de una catedral.

      PINTURAS

      En cuanto a los elementos pictóricos existentes en el interior del templo, cabe destacar un magnífico
      cuadro de Juan de Miranda (otros piensan que su autor es José García Hidalgo y anterior a 1700) que
      representa a San Felipe Neri - actualmente en la nave del Evangelio-; un cuadro de San José y otro de Santa
      Ana que rematan los altares de ambas capillas laterales y que pertenecen a la escuela madrileña; un cuadro
      de los Mártires de Tazacorte (probablemente del siglo XVI, ya que consta que una centuria después fue
      restaurado); dos lienzos enormes de
      San Cristóbal y San Miguel (ambos
      de Bordanova); el gran cuadro de la
      Transfiguración del Señor, del
      sevillano Antonio María Esquivel y
      Suárez de Urbina (de 1837), colocado
      en el altar mayor. Fue muy elogiado en
      la Exposición de la Academia de Bellas
      Artes en 1837; los frescos que adornan
      las capillas fueron obra del también
      madrileño Ubaldo Bordanova Moreno
      a finales del siglo XIX. Existe un
      cuadro de la Virgen de Arántzazu
      Casulla “Primavera”
      Terno de damasco y
      terciopelo carmesí

      Mártires de Tazacorte (Se encuentra en la sala capitular) (Señor del Perdón)
      (anónimo popular que ya se hallaba en el templo en 1719), otro de Nuestra Señora de Las Nieves (s. XVIII,
      propiedad de la sociedad “La Cosmológica”). En la sacristía se conservan dos grandes retratos de los
      obispos Francisco Guillén y Domingo Pantaleón Alvarez de Abreu, inventariados desde 1784. Otros
      retratos: Pinto de Guisla (obra anónima del siglo XVII), Cristóbal Pérez Volcán (Habana, 1790), Manuel
      Díaz (lienzo de Aurelio Carmona), etc. No existe, entre otros, el cuadro traído de Flandes de la Virgen de La
      Concepción colocado en la capilla del Santi Spiritu - actual del Carmen- fundada por Juan Fdez. Escudero
      en 1526.

      ESCULTURAS

      Así mismo, entre los elementos escultóricos que contribuyen a realzar la belleza del templo, destacan las
      imágenes neoclásicas de Nuestra Señora del Carmen - capilla colateral de la Epístola-, Nuestro Señor del
      Perdón y San Pedro Penitente - en la del Evangelio-, todas ellas del
      prestigioso imaginero orotavense Estévez del Sacramento (s. XIX); a la
      izquierda del Señor se encuentra una columna y el gallo, obra del
      palmero Aurelio Carmona López; San Juan Bautista (obra de escuela
      andaluza atribuida a Jacinto Pimentel y otros escultores del barroco
      Sevillano; en el frontal del altar de este último se venera en una urna el
      Cristo Yacente o del Clavo, obra
      del prestigioso escultor malagueño
      Palma Burgos; San José y el Niño
      (de escuela andaluza, obra del
      sevillano Benito de Hita y Castillo
      del s. XVIII); el Cristo de Los
      Mulatos (en la antigua capilla de
      Marcos de Montserrat o de
      Ánimas - flamenco del XVI - uno
      de los más valiosos de Canarias que comparte Calvario con San Juan
      y la Soledad). También en la nave de la Epístola se encuentra el
      gigantesco Cristo de las Siete Palabras (2,20 mts.) procedente de la
      desaparecida ermita del Señor de la Caída. Se trata de la polémica
      obra del palmero Marcelo Gómez Carmona que fue salvada
      milagrosamente del incendio que sufrió el pasado siglo; escondidos en
      el interior del coro se encuentran dentro de sendas urnas sobre ménsulas las imágenes de San Luis de
      Francia (flamenca del siglo XVI) y San Juan Nepomuceno (talla barroca del siglo XVIII). Otras tallas
      modernas de tamaño natural son el Sagrado Corazón de Jesús (procedente del convento de Santo Domingo)
      (San Pedro)
      (San Juan) (Cristo de los Mulatos) (San Juan Nepomuceno)
      y La Milagrosa. Imágenes de vestir para un Nacimiento son San José y la Virgen, atribuidas a Estévez y
      adquiridas tras la muerte del maestro. San Miguel Triunfante es una pequeña escultura situada en la
      sacristía sobre un castillo y una cruz de
      fondo, obra probable de Orbarán que
      antiguamente se veneraba en el primitivo
      retablo mayor, lamentablemente
      desaparecido. En la Sala Capitular se
      encuentra un San Ignacio en madera
      estofada y pintada con halo de plata que
      podría haber llegado de la desamortizada
      ermita de San Francisco Javier de la calle
      Real del Puerto; una imagen antigua y muy
      deteriorada de la Virgen de la O, etc. En el
      altar mayor aparecen cuatro ángeles
      blancos: dos turiferarios arrodillados a
      ambos lados del tabernáculo y dos sobre el
      altar, adorando el Triángulo- Ojo de Dios.
      Son tallas en madera pintadas de blanco de
      Estévez.

      RETABLOS

      El altar mayor es neoclásico. Su expositor y
      sagrario representan el globo terráqueo sostenido por
      unas espigas e imágenes de los profetas, obra del
      maestro Estévez, amigo del Cura Díaz. Sustituyó a
      otro más antiguo “famoso en toda Canarias”, que era
      el segundo retablo conocido que tuvo la capilla mayor,
      ejecutado por Antonio de Orbarán. Un magnífico
      retablo que se componía exclusivamente de hornacinas
      con esculturas dispuestas al menos en tres calles y tres
      cuerpos.

      Además de los retablos mencionados, existen dos a
      los pies de las naves centrales: en la nave de la
      Epístola, el barroco del XVIII del Corazón de Jesús
      (originalmente de San Joaquín) con decoración floral
      en oro sobre fondo rojo con tablas pintadas de San
      Juan Bautista y San Juan de Mata y uno pequeño de
      la Dolorosa; el de La Milagrosa (antiguamente de
      San Felipe Neri, con pájaros pintados y ángeles con
      flores y con un cuadro de la Virgen de Las Nieves en el
      ático.

      (Tabernáculo con forma de tienda y ángeles turiferarios)
      (Altar del Sagrado Corazón)

      PILAS DE MÁRMOL

      Guarda la parroquia un conjunto
      interesante de pilas de mármol - una
      bautismal y cuatro para agua bendita -
      todas ellas de procedencia italiana. Destaca en
      el baptisterio una espléndida pila de mármol
      blanco de Carrara de estilo renacentista, de la
      que consta su existencia ya en el siglo XVII. Se
      considera la más antigua de las italianas que
      se ha visto en Canarias. Tiene forma de copa
      agallonada con friso de relieves en el borde en
      el que está tallada la vida de San Juan
      Bautista y está rematada por una estatua del
      mártir. Algunos autores coinciden en que
      estamos ante una obra procedente de talleres
      genoveses a fines del siglo XV y comienzos del
      siglo XVI, origen que le atribuye el Dr.
      Hernández Perera. En 1552 la pila antigua de
      cerámica sevillana fue vendida a la parroquia de San Pedro de Breña Alta. Otras cuatro pilas para agua
      bendita de mármol blanco también se hallan adosadas a las columnas del cuatro tramo de las naves. Dos
      iguales inventariadas en 1719, otra con un querubín esculpido en el frente colocada en 1740 y de origen
      genovés y la última de 1603 descrita como “pila de alabastro” que se aproxima a las obras decorativas de
      los escultores florentinos del XV al XVI.

      PÚLPITO

      Así mismo, es magnífico su hermoso púlpito de
      estilo rococó, encontrado en la nave principal junto
      a la sexta columna de la nave del Evangelio.
      Reproduce formas de rocalla separadas por
      pilastras, siendo más sencilla la barandilla de la
      escalera. Se apoya en basamento octogonal de
      piedra y pedestal marmóreo que parece ser el
      primitivo púlpito traído de Lisboa en 1612. A este
      pie se añadirían algunos adornos vegetales
      superpuestos y también dorados. Por su
      semejanza con la reja del coro se ha determinado
      que el autor de ambas obras es Marcelo Gómez
      Rodríguez de Carmona. El tornavoz se mandó
      dorar en 1768.

      (Pila Bautismal)
      (Detalle del Púlpito) TESORO DEL TEMPLO

      En cuanto al impresionante tesoro de la iglesia, podemos
      destacar numerosas piezas y elementos. Destacables son,
      entre otros: las placas de plata en relieve del sagrario
      (s. XVI); portapaz en relieve de la Virgen y los Santos
      (s. XVI); crismeras (1590); la cruz de guión y acetres de
      plata en su color (s. XVI); varas de palio (Sevilla, s. XVII);
      tres cálices de plata (Canarias, s. XVII); cruz plana de
      plata (s. XVII); jarro de plata de tipo castellano (s. XVII);
      corona imperial de la Virgen del Carmen (c. 1666); custodia
      procesional de plata de tipo piramidal o “andas del Corpus”
      (Pedro Leonardo de Escovar. 1664-1671) que sustituyó a
      otra anterior que era “grande de dieciocho pilares con
      campanillas”; custodia de sol de plata calada (La Habana,
      1671); cruz procesional de plata procedente del extinto
      convento de Santa Catalina (La Palma, hacia 1670);
      arqueta para óleos (1671); salva con pie (Portugal, s.
      XVII); cáliz de bronce dorado (Madrid, XVII); dos
      hostiarios de plata (La Palma, 1675); potencias de plata
      del Cristo del Calvario (s. XVII-XVIII); lámparas de plata
      (Canarias, s. XVII); seis candeleros de plata (Tenerife,
      1688); concha bautismal de plata (anterior a 1692); salvillas de plata (Canarias, s. XVII); un hostiario de
      oro y esmaltes (Jean Delobel, París, 1779); un sagrario portátil de plata (anónimo canario de 1733); una
      naveta de plata engastando la concha de un “nautilus pompilus” (Italia, s. XVII); paloma de plata
      (procedente del ex convento dominico de San Miguel de Las
      Victorias, s. XVII); custodia de plata (Caracas, Francisco de
      Landaeta, 1779, conocida como “la más rica de Canarias”,
      cuajada de esmeraldas, diamantes, granates, rubíes, etc.); otra
      cruz de guión (Canarias, s. XVIII); dos vinajeras de plata
      (Canarias, s. XVIII); seis cetros de plata (La Palma, 1705); la
      media luna de la Virgen del Carmen (anterior a 1714); otro cetro
      de plata (Diego Viñoly y Diego Sánchez, La Palma, 1726);
      hostiario (anterior a 1717); cruz de plata procesional de gran
      tamaño y sección hexagonal con decoración relevada de carácter
      vegetal (Canarias, 1726); custodia de plata sobredorada (La
      Palma, Juan de Silva, 1803); fuente de plata (Méjico, 1733);
      sagrario de plata (Canarias, 1733); lámpara de plata (Diego
      Sánchez de La Torre, 1739); crucifijo de altar (s. XVIII); cuatro
      horquillas de plata (s. XVIII); frontal de plata repujada (La
      Laguna, 1762); báculo de Santa Clara (s. XVIII); atril de plata
      repujada (La Palma, 1754); cruz pontificia (XVIII); tres cálices de
      plata sobredorada (s. XVIII); misal con guarniciones de plata
      (1754); Guión del Santísimo (vara de plata de 194 cms. de altura formado por piezas de distinta
      procedencia); y una larga lista de piezas de plata de gran valor : manifestadores, mitras, hostiarios,
      cálices, portapaces, incensarios, fuentes, viriles, copones, palmatorias, custodias, candeleros, hisopos,
      acetres, navetas, vinajeras, campanillas, ciriales, etc.

      (Detalle de Custodia procesional de Corpus)
      (Custodia de plata dorada de 1779) (Detalle de la fachada)
      EXTERIOR

      En cuanto al exterior de la iglesia está
      dominado por una esbelta torre negra - de aspecto
      casi militar - comenzada en la segunda mitad del
      siglo XVI, bajo cuyo primer cuerpo se encuentra la
      bóveda gótica y concluida en el siglo XVIII, aunque
      nunca llegó a cubrirse el cuerpo de campanas. Se
      encuentra rematada por cuatro campanas: la
      grande o “de fuego (fundida en la calle de la
      Simona); la de la “pata cabra”(procedente de
      Cuba y donada en el S. XIX por el gobernador de
      la Plaza, teniente coronel José García Aguiar; la
      “verde”, donada en el mismo siglo por Felipe
      Massieu y Tello de Eslava; la “nueva”, donada
      por Monteverde y Brier, beneficiado de la
      parroquia; y por último una esquila donada por
      el marqués de Guisla-Ghiselin.

      Las dos puertas del templo tienen canceles al
      interior, realizados en 1781. Son de madera con
      cuarterones en su parte inferior y arquerías
      acristaladas en la superior. Las gradas de acceso
      a la entrada principal fueron realizadas hacia 1625 con piedra de La Gomera, igual a la de la fachada,
      por los canteros Juan Rivero y Pedro Alvarez. Las escalinatas de la portada norte son posteriores,
      aproximadamente de 1709, año en que se abonan los gastos de cantería al maestro Gaspar Méndez.

      A pesar de recia e impresionante torre-fortaleza - construida después de la invasión francesa de 1561- ,
      la excepcional portada principal - de cantería traída de La Gomera - constituye uno de los más bellos e
      importantes exponentes del Renacimiento en el Archipiélago; se levanta sobre grandes plintos que presentan
      espejos en sus frentes y presenta pares de columnas con fustes estriados y decorados en su tercio inferior,
      rematados por capiteles corintios, entablamentos y
      frontón triangular. Es una evocación clásica de un
      arco de triunfo romano y una alegoría pétrea del
      triunfo de Cristo y su Iglesia. En la parte superior
      existe una magnifica imagen en mármol blanco de El
      Salvador - colocada después de que un huracán
      derribara la anterior en 1721, obra sevillana cercana
      a las formas de Duque Cornejo- que sostiene el globo
      terráqueo en una mano, dos gárgolas de figuras
      fantasiosas y terroríficas (con cierto parentesco con
      el arte azteca) y rematando todo el cuerpo existen
      ondulaciones caprichosas de aire barroco.
      Tradicionalmente se atribuido esta obra al maestro
      Juan de Ezquerra, aunque en recientes estudios se la
      ha atribuido al maestro Miguel Antúnez.

      (Puerta principal) El espacio externo o urbanístico de la parroquia queda perfectamente definido conservando el clásico
      esquema castellano que más tarde se implantaría también en América. Se trata de una verdadera
      jerarquización representada por el poder religioso (iglesia), plaza pública y poder político (Ayuntamiento,
      de estilo renacentista), aglutinados junto a las casas
      de mayor rango señorial. A esta evidencia contribuye
      la buena conservación histórico-artística del casco
      antiguo de Santa Cruz de La Palma que aspira a
      ser ciudad Patrimonio de la Humanidad.

      Por José Guillermo Rodríguez Escudero
      Octubre de 2007

      BIBLIOGRAFÍA

      FRUTUOSO, Gaspar. Las Islas Canarias, La Laguna, 1964.
      GALANTE GÓMEZ, Francisco José. «La iglesia matriz de El Salvador, en Santa Cruz de La Palma», Arguayro,
      1979, nº 115.
      HERNÁNDEZ PERERA, J. «Esculturas genovesas en Tenerife», Anuario de Estudios Atlánticos, 7, 1961.
      - Idem. Prólogo a la Historia del Arte en Canarias, Las Palmas, 1982.
      - Idem. Orfebrería de Canarias, Madrid, 1955.
      LORENZO RODRÍGUEZ, Juan Bautista. Noticias para la Historia de La Palma, La Laguna, 1975.
      PÉREZ MORERA, Jesús. «Simbología masónica del retablo mayor de la iglesia de El Salvador de Santa Cruz de La
      Palma (Canarias)», Cuadernos de Arte e iconografía, actas de los II Coloquios de Iconografía, Madrid, t. IV, 1991.
      - Idem. Magna Palmensis. Retrato de una Ciudad, CajaCanarias, 2000
      RODRÍGUEZ, Gloria. La iglesia de El Salvador de Santa Cruz de La Palma, Madrid, 1985.
      TRUJILLO CABRERA, J. Guía de la Diócesis de Tenerife, Santa Cruz de Tenerife, 1965.
      VENTURI, A. «La scultura del cinquecento», Storia dell’ Arte Italiana, Milán, 1935
     
  • Sources 
    1. [S285] Tabla de Parentescos de Don Fernando de Castilla.

    2. [S75] Entrada en Libro Parroquial, Lib. 2 de matrimonios, folio IV, Parroquia de San Salvador, La Palma, Islas Canarias, España.

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