| Notes |
- GRANCANARIOS EN EL REPARTIMIENTO
DE TENERIFE EN EL XVI
Gabriel Betancor
Tras obtener las capitulaciones de conquista de La Palma y Tenerife, Alonso Fernández
de Lugo obtuvo también de los Reyes Católicos la posibilidad de reclutar a canarios entre
las fuerzas expedicionarias.
Los canarios asentados en Guayedra bajo la protección de su último Guanarteme convivieron
difÃcilmente con los pobladores castellanos de Gran Canaria. Hasta que las quejas
y temores de dichos pobladores, acerca del crecimiento de la población canaria que
vivÃa en la isla al amparo de Fernando Guanarteme, encontraron respuesta en la cédula de
27 de septiembre de 1491; en ella la corona requiere a su pesquisidor Fernando Maldonado
para que solicite a don Fernando Guanarteme que señale cuáles son sus 40 parientes que
tienen derecho a vivir en la isla antes de proceder a expulsar a los demás.1 Ese mismo año
encontramos a Fernando Guanarteme pleiteando con Pedro de Vera por ciertas cabras y
maravedÃes, mientras en 1500 Sancho Bermúdez, canario, presenta en su nombre, y en el
de otros canarios, una demanda contra ciertas personas que desde 1495 le quitaban el agua
de sus heredades en Agaete.2 En estas condiciones, y con la expectativa de obtener propiedades
una vez concluida la empresa conquistadora, un nutrido grupo de canarios acompañarán
las expediciones de Alonso Fernández de Lugo sobre Tenerife. A éstos unirá el
Adelantado a los canarios repatriados desde su forzado exilio en los arrabales sevillanos.
Estos canarios, en compensación por los servicios prestados a la conquista de Tenerife,
recibirÃan mediante las datas de repartimiento de Tenerife diversas propiedades en la isla.
Algunos, como el propio Sancho Bermúdez, tratarán de volver a Gran Canaria e incluso
conseguirán una sobrecarta de los Reyes Católicos a Alonso Fernández de Lugo para
que los canarios residentes en Tenerife puedan pasar a vivir a Gran Canaria con sus ganados
y sus bienes, conforme a la Pragmática de 1480 permitiendo el libre cambio de residencia
en los reinos de la Corona.3
Otros muchos acabaron por asentarse en Tenerife dejando nutrida descendencia. Uno
de estos canarios, o descendiente de canarios pero ya nacido en Tenerife, nos servirá de
guÃa para trazar algunas pinceladas sobre la participación de los canarios en los
repartimientos y apuntar el desigual papel que desempeñarÃan en la naciente sociedad
tinerfeña post-conquista.
En 1579, Rodrigo Hernández canario, morador y vecino del pueblo de Candelaria en la
isla de Tenerife, otorga testamento ante el escribano Sancho de Urtarte.4 Tras las fórmulas
de fé habituales manda que “mi cuerpo sea sepultado en la Santa Casa y Monasterio de
nuestra señora Santa MarÃa de Candelaria en la sepultura donde está enterrado mi padre
2229
Rodrigo Hernándezâ€. Ordena que los frailes de la Casa y Monasterio de Candelaria le
digan una misa cantada de cuerpo presente y vigilia como se acostumbra en la isla, misas
cantadas durante los nueve dÃas posteriores al óbito, asà como misa sobre su sepultura
todos los domingos del año. Para los diversos actos ofrenda una fanega de trigo, un cuartillo
de vino y hasta 8 libras de cera, además de distintas cantidades en metálico para el
sostenimiento de las diferentes ermitas de la isla. Se declara poseedor de más de 200
cabezas de ganado cabruno, 4 asnos, colmenas, más de 120 fanegas de tierras repartidas
por Gü.mar, Candelaria, Fasnia y Arafo, más una casa recubierta de tejas en Candelaria.
Tras enunciar a sus deudores y acreedores instituye como albaceas testamentarios a
Isabel RodrÃguez, su legÃtima mujer “en gracia de la Santa Madre Iglesia y al presente
hacemos vida maridable de cuarenta y seis años más o menos†-desde 1533 aprox.- y a su
hijo legÃtimo Melchor Hernández, “obedientes vecinos de esta islaâ€. A estos encarga que
gestionen el remanente de sus bienes para distribuirlos entre sus herederos legÃtimos que,
además de los mismos albaceas, serán sus restantes hijos y nietos.
La lectura del citado testamento nos ofrece la aparente imagen de una familia cuasi
modélica, perfectamente integrada en la vida económica, social y cultural del Tenerife
del S. XVI e incluso disfrutando de cierto acomodo.
Desde el punto de vista de las mentalidades el cumplimiento cabal de las distintas
formalidades testamentarias respecto a enterramiento, ritos cristianos y ofrendas a la Iglesia,
el acento en el carácter eclesiástico del casamiento con Isabel RodrÃguez, la insistencia
en la obediencia que como vecinos de la isla muestra su familia,... nos informan no
sólo del grado de integración de este núcleo de origen canario en la nueva sociedad que se
ha venido conformando en la isla a lo largo del XVI; también nos indica los peligros que
podÃa entrañar no cumplir con los preceptos sociales y culturales dictados por esa nueva
sociedad, y en particular por la nueva religión que los canarios adoptan, tanto respecto a
los ritos propios de casamientos, entierros, como a las caracterÃsticas generales de parentesco
-magnÃficamente especÃficadas en este testamento-.
Con una vida social activa, al núcleo familiar de este Rodrigo Hernández lo podremos
encontrar dando fianza a Luis Orozco para conseguir la libertad del esclavo Juan
Morisco,5 recibiendo poder de Polonia Pérez, natural, a través de Juan RodrÃguez -hijo de
Rodrigo- para el cobro de una deuda que el Cabildo habÃa contraido con ella;6 o vinculándose
familiarmente con otros naturales de la zona a través del casamiento de su hijo
Sebastián con Catalina Alonso, hija de Antón González;7 u otorgando poder de Isabel
RodrÃguez, mujer de Rodrigo, sobre la herencia de sus padres Mateo Afonso e Inés Moreras.
8
A Rodrigo Hernández lo encontraremos centrado en las actividades agrÃcola-ganaderas
y en la compra, venta y arrendamiento de tierras. Destacan las sucesivas compras de tierras
que realizará a Juan Bautista, Pero Alonso, Asensio MartÃn,... hasta acrecentar su
patrimonio por encima de las 120 fanegas de tierras. Llama la atención por cuanto Rodrigo
Hernández manifiesta que cuando se casó con Isabel RodrÃguez él no tenÃa más que los
vestidos con que se cubrÃa y la dote de su mujer era de dos vacas, un novillo, una saya, más
ropa de cama. A partir de estos recursos los bienes del matrimonio se multiplicaron suce2230
sivamente, mediante diversas compras de tierras, hasta alcanzar las cifras mencionadas.
Nada se menciona en el testamento acerca de cómo pudieron realizarse esas compras,
ni nada se dice sobre los orÃgenes de Rodrigo Hernández -exceptuando una breve mención
a que es canario y a que quiere ser enterrado en el lugar de su padre homónimo-. Esos
orÃgenes, por más que en el tercer tercio del XVI comiencen a difuminarse, nos permiten
explicar parte del punto de partida en que comienza a acrecentarse su patrimonio.
En la primera mitad del XVI podemos documentar la existencia de al menos cuatro
Rodrigo Hernández en la isla de Tenerife, tres de ellos canarios, o de ascendientes
grancanarios. El Rodrigo Hernández que testa ante Sancho de Urtarte en 1579; otro homónimo
casado con Francisca VizcaÃno, hija de Juan y MarÃa VizcaÃno, canarios, y al que
Leopoldo de la Rosa identifica como el padre del anterior y de Francisco RodrÃguez, y que
habrÃa otorgado testamento ante Sebastián Páez en 1524 antes de partir para BerberÃa,
otorgando nuevamente otra acta testamentaria ante Bartolomé Joven en 1536.9 Otro será
hijo de Rodrigo el Coxo, canario y conquistador.10 Y aún un cuarto, que recibirá datas
desde 1504 en los llanos de Icode -un cahÃz-; en el mismo año junto a la casa de Diego de
León, -dos fanegas para viña-; y en 1506 en “Arabtabaâ€, sin que podamos por el momento
definir su origen canario o no.11
Tratando de desentrañar la compleja red de relaciones que los canarios establecen en la
isla de Tenerife en los inicios del XVI vamos a tener que cruzar la dorsal de la isla y desde
Gü.mar trasladarnos a los Realejos.
Pues allà estarán presentes en 1531 Francisco RodrÃguez y su hermano Rodrigo
Hernández, canarios, reconociendo deudas contraÃdas. Para la compra de ropa y ante Juan
de las Cumbres, en el caso de Francisco.12 Mientras Rodrigo se obliga a entregar a Diego
de Suárez (mayordomo de los Señores Doménico Riço y Antón Joven y de la Hacienda,
Heredamiento e Ingenio de los Realejos13) en la era de los canarios en agosto de ese mismo
año 50 fanegas de trigo que habÃa cobrado por adelantado, a la vez que hipotecaba a
Felipa, su esclava de color.14
Cuando a mediados de los años 30, “más o menos†según declara en su testamento,
contrae matrimonio con Isabel RodrÃguez no tiene más que la ropa que viste. Por ello no
tendrá nada de extraño que en 1548 lo encontremos tocando a las puertas del Cabildo para,
con el albalá en la mano, reclamar cuatro cahices de sequero en Gü.mar, lindantes con los
barrancos de “Tacaycaâ€, más otros dos cahices en el barranco de Arafo, que habÃan sido
repartidos por el Adelantado a Francisco Mayor, canario y conquistador, en 1516; alegando
para ello que Francisco Mayor era su tÃo y le habÃa dejado las tierras a su padre15 ya
fallecido. Desconocemos la suerte que correrÃa Rodrigo Hernández en su reclamación,
pero no parece improbable la relación entre sus orÃgenes canarios y el incremento de su
patrimonio en las comarcas de la vertiente sur de la isla.
Rodrigo Hernández (el mozo) será uno más de esa segunda generación de canarios, o
descendientes de canarios aunque nacidos ya en Tenerife, que se extenderán por la isla
conforme avance el s. XVI. Nombres como Juan, Francisco y MarÃa Doramas -hijos de
Juan Doramas y MarÃa Hernández-,16 Catalina Gaspar y Asensio MartÃn -hijos de Rodrigo
2231
el Coxo y LucÃa Hernández y de MartÃn Cosme y Catalina Sánchez respectivamente-,17
Catalina Mayor, MarÃa de Moya..... conforman una larga nómina de canarios avecindados
en Tenerife en la primera mitad del XVI,18 bien en calidad de conquistadores, de pobladores,
o de descendientes directos de éstos.
Siguiendo la pista de los Rodrigo Hernández hay que señalar que su padre homónimo,
conquistador, recibirá dos cahices en Gü.mar en 1517 junto a los canarios Rodrigo Cosme,
MartÃn de Vera, Juan VizcaÃno, Pedro de Lugo -Tixandarte-, Pedro Cabello; más 30
fanegadas en 1520 nuevamente junto a su suegro Juan VizcaÃno -criado de Mateo Viña-,19
Alonso Cartaya y Ximón de Vera, tierras que lindan con la sierra de “Termoy†y el barranco
de “Araguygoâ€; en 1524 es citado como morador de dicho barranco.20
El otro Rodrigo Hernández, canario, hijo de Rodrigo el Coxo y LucÃa Hernández y
casado con MarÃa González, lo encontramos ejerciendo cierto ascedente sobre los canarios
asentados en la isla y junto a Juan Bermudo, canario y conquistador, interveniendo
como partidor en litigios testamentarios entre canarios, llegando a convertirse en administrador
y procurador de los bienes de MarÃa de Moya, mujer del difunto -en 1529- Hernando
de León, canario y conquistador, y hermana de MartÃn de Vera. 21
Si seguimos tirando de este hilo hallaremos las más de 50 fanegas de Rodrigo el Coxo
repartidas por el “Tygayga†en Taoro, Acentejo, Tegueste, Anaga, Ycoden con su entenado
Juan Dana -Autindana-, en la fuente “Tabycan†en Gü.mar,...22 Un Rodrigo el Coxo al
que, vinculado con la estirpe regia grancanaria -de hecho tiene a Juan Dana (Autindana)
por entenado-, y con casa en el Realejo alto lindando con la calle real,23 no sólo lo encontraremos
como fiador de Juan de Armas en una venta de quesos por valor de 10 doblas de
oro,24 sino incluso arrendando parte de sus tierras de sequero en el Realejo, por cuatro
años y desde 1532, por una renta anual de 21 fanegas de trigo, a Diego Suárez, el mayordomo
del heredamiento del Realejo con el que un año antes se endeudaba Rodrigo
Hernández (mozo).25
Y si subimos otro peldaño ya nos situamos en las lindes del propio ingenio del
Adelantado donde encontramos a Pedro Mayor, canario y conquistador y que, como criado
de Alonso Fernández de Lugo, obtendrá más de 100 fanegas de tierras camino de Icod
desde el Campo del Rey y el Traslatadero en Taoro, recibiendo además dos cahices de
sequero y una fuente bajo el mismo “Tygaygaâ€.26
Rodrigo Hernández (mozo) nos llevó, a través de su padre, y del suegro de éste, hasta
Mateo Viña, uno de los principales armadores y financieros de la conquista de la isla; el
otro nos llevarÃa hasta las lindes de las propiedades del Adelantado en el Campo del Rey y
a introducirnos en el papel desempeñado por algunos canarios en la pugna que por esa
data mantendrá con el contino real Hernando del Hoyo.27
Viera,28 citando a Nuñez de la Peña, nos informa sobre ciertos principios que se siguieron
en el reparto de las datas: 1º distribuir suertes pequeñas de tierras de regadÃo; 2º dar las
de secano a centenares; 3º tener en más consideración a los conquistadores que a los
pobladores, y a los de caballo más que a los de infanterÃa; 4º no excluir del beneficio a los
naturales de la isla.
2232
De entre los naturales de las islas recibieron datas, tanto conquistadores como pobladores,
naturales de Gran Canaria. Cioranescu, en sus notas a la obra de Viera señala que
recibieron datas un total de 31 canarios.29 Leopoldo de la Rosa,30 tomando como fuente
los albalaes de Los libros de Datas asà como otra documentación y una vez depuradas las
relaciones que ofrece Viana, nos da la cifra de unos 80 canarios presentes en la isla de
Tenerife en los años siguientes a la conquista. De los cuales una treintena tiene constancia
de que fueron conquistadores, siendo el resto pobladores sin que descarte la posibilidad
de que hayan podido ser también conquistadores pero que no haya constado en la documentación
tal condición por ser ya conocida del Adelantado. Antonio Rumeu de Armas
nos documenta 30 canarios en su nómina de conquistadores de Tenerife.31 Listados provisionales
que a poco que se analice la valiosa documentación que atesora la isla de Tenerife
necesariamente van engrosándose. En este caso documentamos un nuevo conquistador
respecto a la nómina de Antonio Rumeu de Armas y cerca de un centenar de pobladores.32
Del análisis de este listado provisional de canarios conquistadores y/o pobladores en la
isla de Tenerife y de su participación en los repartimientos podemos afirmar que los conquistadores
recibirán mayoritariamente sus datas en los años inmediatamente posteriores
a la finalización de la conquista, aunque algunos destacados continuarán recibiendo nuevas
datas posteriormente;33 por contra buena parte de los pobladores continuarán recibiendo
datas con posterioridad a la primera década del XVI.34
En general, la mayorÃa de las tierras datadas a canarios se encontrarán en los alrededores,
o periferia, de los que serán los centros económicos de la nueva sociedad de frontera
que tras la conquista de la isla se empieza a conformar, particularmente en las zonas donde
se instalarÃan las primeras plantaciones de caña y los primeros ingenios azucareros, es
decir las zonas alrededor de Taganana, La Orotava y los Realejos, Icod de los Vinos, El
Tanque, los Silos, y Gü.mar en la vertiente sur de la isla.35 Lo que se corresponde con los
bandos de guerra de la isla, con la excepción de Anaga en el extremo nororiental y de
Gü.mar en el sur, ambos bandos de paz.
De los bandos de guerra, particularmente de Taoro y Tacoronte, serán las primeras
tierras en cederse a los canarios conquistadores o pobladores, en los bandos de paz el auge
de las datas a canarios será posterior.
Los canarios recibirán datas principalmente en territorios de los bandos de guerra. Más
de un 13% en el bando de “Ycodâ€; aproximadamente un 30% en las cercanÃas de los
dominios del Adelantado en La Orotava y Los Realejos, en el antaño menceyato de Taoro,
y sobre un 20% en las zonas de Acentejo y Tacoronte.36
Será en las cercanÃas del asiento del Adelantado en Taoro y en los alrededores de Acentejo
donde primero se registren las datas a canarios. La mayorÃa de los canarios contarán con
una sóla data, y cuando son varias estarán relativamente próximas. Sólo algunos destacados
van a contar con diversas datas y en territorios relativamente distantes. Son, entre
otros, los casos del clan guanartémico con más de 150 fanegas en Tacoronte, Abona, Adeje,
Daute,...; el linaje descendiente de los faycanes de la isla con más de 125 fanegas repartidas
por Icoden, Tegueste o Taoro; de Alonso de Córdova, con cerca de 100, en Ycoden y
Taoro,...; las mencionadas de Rodrigo el Coxo;...37
2233
Instalados en la periferia de los principales centros económicos, polÃticos y administrativos
de la nueva sociedad, y formando parte de ésta; su integración y proceso de aculturación
será desigual. Si en los repartimientos la desigual distribución tuvo en consideración el
papel de los canarios en los momentos de la conquista,38 la desigual integración en la
nueva sociedad y la desigual situación en el nuevo escalafón social iba a estar en función
de las propiedades adquiridas a través de las datas, asà como del grado de acercamiento y
relación de las nuevas instituciones, particularmente las nuevas formas de poder. La diferenciación
social preexistente en la sociedad canaria antigua será ampliada y profundizada
entre los propios naturales, en la nueva sociedad, a través del instrumento de las datas.
Muchos de los canarios que recibieron tierras entraron en proceso de endeudamiento
con mercaderes a los que vendÃan la cosecha antes incluso de cosecharla. Y otros, aunque
jugaron un papel importante en la conquista y figuraban entre los más importantes canarios,
como don Fernando Guanarteme “falleció de esta vida, pobre y necesitadoâ€;39 a pesar
de ello, otros descendientes del clan guanartémico no se privarán de realizar incluso sus
pujos nobiliarios ofreciendo 10 doblas, ante el escribano público de La Orotava Ruy GarcÃa
de Estrada, a Juan de Contreras que viajaba a la Corte para que le consiguiese el privilegio
de hidalguÃa en 1532;40 ya desde 1508 el Cabildo le habÃa eximido de la prohibición de
llevar armas que pesaba sobre los aborÃgenes.41
No será la misma la situación de un Pedro Texena con sus 12 fanegas perdidas en
Daute,42 que la de Michel González y Juan Cabello, el primero descendiente de Pedro
Maninidra datado con 80 fanegas en Tacoronte y con 36 el segundo en Taoro,43 otorgando
poder para que su condición de canarios no desmerezca sus personas y se les diferencie de
palmenses, guanches y gomeros a los que “les llevamos muchas ventajas en todo e hablamos
e somos habidos por propios castellanosâ€.44 O siendo comisionados ambos, junto a
Juan Beltrán, por Fernando Guanarteme, Hernando de León, Pablo MartÃn y Luis Fernández
para que se desplazen a la corte en 1514 y gestionen ante la corona la consecución de una
exención para que los canarios no puedan ser obligados a participar en las entradas a
BerberÃa;45 cuando las constantes correrÃas africanas auspiciadas por el Adelantado diezmaban
drásticamente a la población canaria en la isla, principal fuerza de trabajo empleada
por esta elite canaria, y parte importante en el sostenimiento de la posición social que
conservan los herederos del antiguo grupo dirigente canario.
Frente a la integración de estos elementos destacados de los antiguos canarios encontraremos
las dificultades de la aculturación registradas en los antiguos isleños que no
ocuparon papel social de relevancia en la sociedad anterior. La aculturación e integración
de estos elementos se presentará más problemática en la medida que no se hallen bajo la
esfera de influencia de sus antiguos y naturales jefes; antiguos jefes que funcionarán ahora,
en la nueva sociedad, como especie de bisagra que les relaciona con los elementos de la
nueva sociedad que le son ajenos. Asà podremos encontrar a Fernando Guanarteme, Pedro
Delgado y otros comprando a diversos mercaderes telas, enseres, ... en cantidades de
imposible consumo individual o familiar, convirtiéndose en particulares intermediarios,
presentando su aval para que sus connaturales contraten deudas y préstamos; partÃcularmente
se produce este tipo de procesos en los actos que rodean los momentos más Ãntimos o en el
que se requiere cierta familiaridad que los antiguos canarios no encontraban entre la población
colonizadora -por ejemplo en el nombramiento de albaceas testamentarios canarios,
en los testamentos suelen aparecer como testigos algunos canarios,...-.
2234
El análisis de las datas de tierras, cuevas y agua que recibieron los canarios nos muestra
esta realidad preeminente que conservarán los parientes de los antiguos guanartemes,
faycanes y guayres canarios respecto a sus connaturales una vez establecidos en la nueva
sociedad. Los personajes de filiación guanartémica o emparentados con el grupo dominante
a través del faycanato o como guayres, en proporción a su reducido número, recibirán
tierras de mejor calidad y en mucha mayor cantidad que el resto de sus connaturales.46
Esta desigualdad permite explicarnos las contradictorias situaciones que desde el punto
de vista de las mentalidades, la aculturación, integración e influencia en la nueva sociedad
y cultura, podremos encontrar entre la población natural tras la conquista. AsÃ, mientras
don Fernando Guanarteme es enterrado en la ermita de San Cristóbal de La Laguna después
de haber realizado testamento; o LucÃa Hernández, mujer de Rodrigo el Coxo, ordena
que su sepelio se convierta en procesión precedida por una cruz desde los Realejos a la
Orotava;47 o las mismas mandas pÃas que ordena Rodrigo Hernández (mozo),.... Otros
naturales, no sólo canarios, son procesados, o apercibidos, por el Santo Oficio por que, a
pesar de estar bautizados y ser cristianos desde hace bastantes años no conocen las oraciones
principales de la nueva religión; es el caso de maestre Rodrigo que en 1525, pese a
haber sido bautizado hace 20 años, no sabÃa santiguarse ni conocÃa el “Ave MarÃaâ€, el
“padre nuestroâ€,... canciones principales para la religión cristiana; otro tanto ocurrÃa con
otros canarios que no conocÃan ni el “credo†ni “la salveâ€.48
El acceso a la propiedad privada de tierras, agua, esclavos,... conducÃa a una mayor
integración en la vida social y económica de la nueva sociedad, y en consecuencia a que la
adopción de las nuevas formas culturales e ideológicas resultasen menos traumáticas para
esta elite canaria frente al carácter más traumático que revistió para aquellos que no accedieron
a ningún tipo de propiedad en la nueva sociedad.
A modo de breve conclusión, y con carácter de hipótesis para continuar la investigación,
hay que señalar que las contradicciones existentes en el seno de las antiguas poblaciones
canarias facilitaron la colusión de intereses entre algunas fracciones en liza y los
conquistadores, tanto en el momento de la conquista como en la articulación de la nueva
sociedad. En virtud de esta colusión de intereses los conquistadores y nuevos pobladores
tratarÃan de conseguir el control de las poblaciones isleñas subsistentes -tras el perÃodo de
la conquista y las esclavizaciones- a través de sus jefes naturales, mientras éstos verÃan
garantizado el mantenimiento de cierta ascendencia sobre los isleños sobrevivientes, que
a su vez verán en ellos un referente en que guiarse durante los difÃciles momentos que
conllevó la aculturación. Conforme el proceso avanza y se desarrolla la fusión e integración,
los antiguos vÃnculos existentes entre los canarios fueron debilitándose a la vez que
iban dejando su huella en la nueva cultura y sociedad que se estaba desarrollando en
Tenerife, y de la que la cerámica y la posible influencia canaria en la construcción de casas
de piedra seca son sólo algunos ejemplos.
La fragmentación y división social ya existÃa en la sociedad canaria anterior a la conquista.
De hecho en el proceso de conquista se puso de manifiesto en diversas ocasiones,
particularmente en Canaria donde el grupo dominante se escinde en dos, llegándose al
nombramiento de un nuevo guanarteme cuando don Fernando Guanerteme toma partido
2235
inequÃvocamente por colaborar con los conquistadores castellanos. En el proceso de integración
y fusión también la diferenciación social, entre los propios canarios, seguirá desarrollándose
bajo los parámetros de la nueva sociedad. Para esclarecer la aportación de los
naturales isleños, no sólo de los canarios, a la formación del moderno pueblo canario, a la
moderna sociedad y cultura canaria que comienza a desarrollarse tras la conquista, es
preciso tener en consideración el desigual proceso de aculturación que experimentan los
restos de la antigua sociedad canaria, y a la vez deshechar muchos mitos de escasa base
cientÃfica.
Hemos partido de Rodrigo Hernández (el mozo), miembro de lo que denominamos
segunda generación de canarios en Tenerife. Rastreando sus vÃnculos de parentesco con
otros canarios, asà como las principales actividades sociales y económicas que desarrollaba,
intentamos guiarnos por la compleja red de relaciones que los canarios establecieron
entre sà y con otros grupos de pobladores. En esa búsqueda encontramos a un padre homónimo
emparentado con el criado canario de Mateo Viña; y a otro Rodrigo Hernández, hijo
de Rodrigo el Coxo lindante con propiedades del Adelantado y cómodamente instalado en
la calle real del Realejo alto. Ese rastreo nos llevó a cruzar la dorsal de la isla e ir desde la
vertiente sur a la norte; allà nos encontramos los Realejos, auténtico centro de poblamiento
canario tras la conquista de Tenerife; siguiendo las pistas de sus actividades estos canarios
nos llevaron hasta las haciendas de Mateo Viña y del Adelantado y sus pleitos con
Del Hoyo.
Por toda la isla de Tenerife, y en todos los aspectos de la vida social tras la conquista,
encontramos canarios participando, desigualmente tal y como se ha señalado, en la conformación
de la nueva sociedad. Taganana, Tejina,Tacoronte, Acentejo, La Orotava, Los
Realejos, Icod de los Trigos, CaserÃo de los Canarios, Santa Catalina, La Guancha, Icod,
Buenavista y Los Carrizales, Adeje, Abona, Arico, Fasnia, Gü.mar, Arafo y Candelaria,
La Laguna; no hay un rincón de la isla donde no se pueda documentar la presencia de
canarios a lo largo del XVI.
La historia de la formación de la economÃa, la sociedad y la cultura en Tenerife tras la
conquista castellana no parece que se pueda escribir, cabalmente, sin tener en consideración
el aporte grancanario; del mismo modo que tampoco se puede hacer la historia de
estos últimos canarios sin escribir al tiempo la de la nueva sociedad tinerfeña.
Paradojas de la historia.
CONQUISTADORES Y POBLADORES GRANCANARIOS EN TENERIFE.
* Los nombres señalados con un asterisco (*) han sido citados por DE LA ROSA OLIVERA, L. en obra
citada; los señalados con dos (**) forman parte de la nómina de RUMEU DE ARMAS, A. en obra
citada. Aquellos que no han sido marcados son aportaciones del autor a partir de las fuentes señaladas.
2236
CONDICIÓN NOMBRE FUENTE
CONQUISTADOR
BELTRÃN, JUAN DATAS*/**
BENTAGAYRE, ALONSO DATAS*/**
BERMÚDEZ, JUAN DATAS*/**
BUENVIAJE, JUAN DATAS**
CABELLO, JUAN DATAS*/**
CAMACHO, PEDRO DATAS */**
CASAS, JUAN DE LAS DATAS*/**
CÓRDOVA, ALONSO DE DATAS*/**
DANA, JUAN DATAS*/**
DE GRAN CANARIA, FERNANDO DATAS*/**
DELGADO, CRISTOBAL DATAS*/**
DELGADO, DIEGO DATAS Y PROTOCOLOS*
DELGADO, PEDRO (de la Lengua) DATAS Y PROTOCOLOS*/**
DÃAZ, ANTONIO DATAS*
DOMEADIOS, JUAN DATAS*
DORAMAS, JUAN DATAS*/**
FERNÃNDEZ, LUIS PROTOCOLOS*/**
GARCÃA DE LA G.C., PEDRO DATAS*
GENTILMARAO, PEDRO DATAS*
GONZÃLEZ, MIGUEL DATAS Y PROTOCOLOS*/**
GUANARTEME, DON FERNANDO DATAS, A.C.T.,*/**
GUANARTEME, FERNANDO (II) DATAS Y PROTOCOLOS*/**
GUZMÃN, JUAN DE DATAS*
HERNÃNDEZ, RODRIGO DATAS*/**
HIERRO, PEDRO DEL DATAS**
LEÓN, DIEGO DE DATAS*/**
LEÓN, FERNANDO DE PROTOCOLOS*/**
LEÓN, FRANCISCO DE DATAS*
LUGO, PEDRO DE -TIXANDARTE- DATAS Y PROTOCOLOS*/**
LUYS, PEDRO DATAS*/**
MANINIDRA, PEDRO DATAS*/**
MANZANUFIO, DIEGO DATAS**
MARTÃN, PABLO DATAS*/**
Solamente se han caracterizado como conquistadores a aquellos individuos cuya condición es expresa2237
CONDICIÓN NOMBRE FUENTE
CONQUISTADOR
MAYOR, FRANCISCO DATAS
MAYOR, PEDRO DATAS Y PROTOCOLOS*/**
RODRIGO -EL COXO-, ALONSO DATAS Y PROTOCOLOS*
SÃNCHEZ, MARTÃN DATAS Y PROTOCOLOS*
SIERRA, ANTÓN DE LA DATAS Y PROTOCOLOS*
TALAVERA, PEDRO DE DATAS*
TORRE, JUAN DE LA DATAS*
VIZCAÃNO, PEDRO DATAS*
POBLADOR
ALONSO, JUAN DATAS Y PROTOCOLOS*
BERMÚDEZ, SANCHO R.SELLO*
CABELLO, PEDRO DATAS*
CAMACHO, SALVADOR PROTOCOLOS
CARTAYA, ALONSO DE DATAS
CARTAYA, JUAN DE DATAS*
COSME, MARTÃN DATAS Y PROTOCOLOS*
COSME, RODRIGO DATAS Y PROTOCOLOS*
DELGADO DE LA G.C., JUAN DATAS*
DELGADO DE TORRES, JUAN PROTOCOLOS*
DELGADO, AGUSTÃN PROTOCOLOS
DELGADO, ANTÓN PROTOCOLOS
DELGADO, JUAN DATAS, PROTOCOLOS
DELGADO, JUAN (II) DATAS Y PROTOCOLOS
DÃAZ, DIEGO PROTOCOLOS
DORAMAS, FRANCISCO PROTOCOLOS
DORAMAS, JUAN (HIJO) PROTOCOLOS
FERNÃNDEZ DE G.C., DIEGO PROTOCOLOS*
FERNÃNDEZ, JUAN DATAS Y PROTOCOLOS*
FRÃAS, JUAN DE DATAS, PROTOCOLOS
GALVÃN, FRANCISCO DATAS*
GARCÃA, PERO PROTOCOLOS
GARCÃA, RODRIGO DATAS*
GONZÃLEZ, ALONSO PROTOCOLOS
GONZÃLEZ, ANTONIO DATAS Y PROTOCOLOS*
GONZÃLEZ, JUAN PROTOCOLOS
GONZÃLEZ, PEDRO DATAS Y PROTOCOLOS*
HERNÃNDEZ, LUIS PROTOCOLOS
HERNÃNDEZ, RODRIGO (II) PROTOCOLOS Y DATAS*
HERNÃNDEZ, RODRIGO (III) PROTOCOLOS
HERRERA, FRANCISCO DE PROTOCOLOS
2238
CONDICIÓN NOMBRE FUENTE
POBLADOR
HIDALGO, JUAN PROTOCOLOS
HORNA, FERNANDO DE PROTOCOLOS REALEJOS
IZQUIERDO, JUAN DATAS, PROTOCOLOS*
LEÓN, AGUSTÃN DE PROTOCOLOS
LEÓN, ESTEBÃN DE PROTOCOLOS*
LÓPEZ, ALONSO DATAS*
MADALENA, PEDRO DE DATAS*
MANINIDRA, BALTASAR PROTOCOLOS, DATAS
MANINIDRA, JUAN DATAS*
MARTÃN, ASENSIO PROTOCOLOS*
MARTÃN, PEDRO PROTOCOLOS
MAYOR, DIEGO DATAS Y PROTOCOLOS*
MONDURA, CRISTOBAL PROTOCOLOS, DATAS
PASCUAL, JUAN PROTOCOLOS*
PERDOMO, JUAN PROTOCOLOS*
PESTANO, DIEGO DATAS*
PESTANO, RODRIGO DATAS*
RAMOS, JUAN DATAS*
RODRÃGUEZ, JUAN PROTOCOLOS
RODRÃGUEZ, SEBASTIÃN PROTOCOLOS
SÃNCHEZ, ALONSO PROTOCOLOS
SÃNCHEZ, FERNÃN PROTOCOLOS
SÃNCHEZ, JUAN DATAS Y PROTOCOLOS*
SIERRA, DIEGO DE LA PROTOCOLOS*
SIERRA, PEDRO DE LA PROTOCOLOS*
TEXENA, BARTOLOMÉ DATAS*
TEXENA, PEDRO DATAS*
TOR(RES), DIEGO DE DATAS*
VERA, MARTÃN DE DATAS*
VERA, SIMÓN DE DATAS*
VIZCAÃNO, JUAN DATAS Y PROTOCOLOS*
POBLADORA
DANA, ANTONIA PROTOCOLOS*
DANA, FRANCISCA PROTOCOLOS*
DANA, ISABEL PROTOCOLOS*
DÃAZ, ANA PROTOCOLOS*
DÃAZ, CATALINA DATAS*
DORAMAS, MARÃA PROTOCOLOS*
FERNÃNDEZ, CATALINA PROTOCOLO
FERNÃNDEZ, CONSTANZA DATAS Y PROTOCOLOS
2239
mente mencionada en la documentación; ello no es óbice para que algunos de los aquà presentados como
pobladores fuesen conquistadores.
* FUENTE: SERRA RÃFOLS, E. : Las Datas de Tenerife IEC 1978 Elaboración Gabriel Betancor
ANEXO GRÃFICO
El análisis del número de repartimientos a canarios y su evolución en el primer cuarto
CONDICIÓN NOMBRE FUENTE
POBLADORA
FERNÃNDEZ, JUANA DATAS*
FERNÃNDEZ, LEONOR PROTOCOLOS*
FERNÃNDEZ, MARÃA DATAS Y PROTOCOLOS*
FERNÃNDEZ, MARINA PROTOCOLOS*
GARCÃA, GUILLÉN DATAS*
GARCÃA, ISABEL PROTOCOLOS
GASPAR, CATALINA PROTOCOLOS
GONZÃLEZ, ANTONIA PROTOCOLOS*
GONZÃLEZ, MARÃA PROTOCOLOS*
GUANARTEME, CONSTANZA PROTOCOLOS
HERNÃNDEZ, CATALINA PROTOCOLOS
HERNÃNDEZ, FRANCISCA PROTOCOLOS*
HERNÃNDEZ, LUCÃA PROTOCOLOS
LEÓN, ANA DE PROTOCOLOS*
MADALENA, CONSTANZA PROTOCOLOS
MANINIDRA, FRANCISCA PROTOCOLOS*
MANINIDRA, INÉS DATAS Y PROTOCOLOS*
MAYOR, CATALINA PROTOCOLOS*
MAYOR, JUANA PROTOCOLOS*
MÉNDEZ, CATALINA DATAS*
MOYA, MARÃA DE PROTOCOLOS
RODRIGUEZ, CATALINA PROTOCOLOS*
RODRÃGUEZ, FRANCISCA PROTOCOLOS
SÃNCHEZ, CATALINA PROTOCOLOS*
SÃNCHEZ, JUANA DATAS*
SÃNCHEZ, MARÃA PROTOCOLOS*
SÃNCHEZ, MARINA DATAS*
TORRES, MARÃA DE PROTOCOLOS*
2240
del s. XVI, asà como la distribución geográfica y cronológica de las mismas, nos muestra
la tendencia a la concentración en los principales bandos de guerra de la isla de Tenerife
(Taoro, Tacoronte e Icod), y particularmente al agrupamiento en la periferia de las tierras
del Adelantado en Taoro. A partir de este núcleo principal la presencia grancanaria se
diversifica desde la primera década del XVI. El número de fanegas ha de considerarse
aproximado, toda vez que hay cierta cantidad de albalás de repartimiento en los que no ha
sido posible aún cuantificar su extensión debido a que la data viene expresada en cuevas,
barrancos,...; particularmente es significativo para los casos de Adeje, Anaga y Tegueste.
Para la conversión de cahÃz a fanegas, se ha equiparado un cahÃz a 12 fanegas; siguiendo la
información ofrecida por LOBO CABRERA, MANUEL: Monedas, pesas y medidas en
Canarias en el s. XVI Ed. CIGC Las Palmas 1989. *
Para esta representación porcentual no se han computado los datos extraÃdos del Libro
2241
de Datas originales V, ni de los de Testimonio; datos que en cualquier caso no modifican
sustancialmente las tendencias apuntadas.
EVOLUCIÓN CRONOLÓGICA DE DATAS POR BANDOS
2242
NOTAS
1 DE LA ROSA OLIVERA, L.: Canarios en la conquista y repoblación de Tenerife. Col. Guagua. Las
Palmas.1980.
2 AZNAR VALLEJO, E.: Documentos canarios en el registro del sello (1476-1517). I,E,C, La Laguna.
1981. Doc 310 y 493.
3 Ãdem: Doc 495.
4 Archivo Municipal de La Laguna (AMLL en adelante) : Protocolo de escrituras ante Sancho de Urtarte,
1573-1583;1579, fº 1139v.
5 AMLL: Ãdem. 1573, Fº 19.
6 Ãdem: Ãdem. 1575. 433v.
7 Ãdem: Ãdem. 1579. fº 1072.
8 Ãdem: Ãdem. 1574, fº 215v.
9 DE LA ROSA OLIVERA, L: Opus cit. pp 53.
10 MARRERO RODRÃGUEZ, M.: Extractos de los protocolos de los Realejos. FRC XXXIV. La Laguna.
1992. Doc.: 260.
11 SERRÃ RAFOLS, E: Las datas de Tenerife. FRC XXI. La Laguna. 1978. Doc. 809-50, 810-51, 743-24.
12 MARRERO RODRÃGUEZ, M.: Opus cit. Doc. 289.
13 Ãdem: Doc. 273 y 279.
14 Ãdem: Doc. 311.
15 SERRÃ RAFOLS, E.: Opus cit. Doc. 1273-21.
16 MARRERO RODRÃGUEZ, M.: Opus cit. Doc. 272.
17 Ibìdem: Doc. 300.
18 Ver Anexo nº 1: “Nómina de conquistadores y pobladores grancanarios en Tenerife en el s. XVIâ€.
19 CLAVIJO HERNÃNDEZ, F.: Protocolos de Hernán Guerra 1510-11. ACT/IEC. Santa Cruz de Tenerife.
Doc.: 903.
20 SERRÃ RAFOLS, E.: Opus cit. Doc.: 810-51, 809-50, 743-24, 1.100-11, 1486-32, 1877-40.
21 MARRERO RODRÃGUEZ, M.: Opus cit: Doc: 99.
22 SERRÃ RAFOLS, E. Opus cit, Doc: 322-49, 701-43, 710-51, 716-57, 718-59, 724-3, 727-6, 732-11,
737-17.
23 MARRERO RODRÃGUEZ, M.: Opus cit. Doc: 300.
24 Ãdem: Doc: 156.
25 Ãdem: Doc: 311.
26 SERRÃ RAFOLS, E.: Opus cit. Doc: 722 y 728.
27 GUIMERà LÓPEZ, C.: Fernando del Hoyo vs. Alonso Fernández de Lugo. La data de la discordia.
IEC. La Laguna. 1993.
28 VIERA Y CLAVIJO, J.: Noticias de la Historia General de las Islas Canarias 6ª edición. Introducción
y notas por Alejandro Cioranescu. Goya Ediciones. Santa Cruz de Tenerife. 1967. T.I. p.p.680-684.
29 Ãdem: pág. 680-684.
30 DE LA ROSA OLIVERA, L.: Opus cit. p.p. 21-57.
31 RUMEU DE ARMAS, A.: La Conquista de Tenerife. ACT. 1975.
2243
32 Ver anexo 1.
33 Es el caso de Fernando Guanarteme, Pedro Mayor, Loys, MartÃn Sánchez, Pedro de Lugo o Alonso de
Córdova,....
34 Entre otros M. De Vera,Ximón de Vera, Alonso Cartaya, ....
35 RIVERO SUÃREZ B.: El azúcar en Tenerife. 1496-1550. Instituto de Estudios Canarios. La Laguna,
Tenerife.1990.
36 Ãdem.
37 SERRA RAFOLS, E.: Opus cit. Doc: 17, 55-17, 313-40, 634-34, 1111-13, 1211-40, 1341-2; 694-36,
903-17, 1278-2, 1294-18, 1605-11, 1851-16, 1854-19; 372-30, 375-33, 1105-7, 1106-7, 1108-9, 1122-
24.
38 Lo cual implica indirectamente considerar el lugar que ocuparon en la extinta sociedad canaria prehispánica
en la medida que el papel desempeñado en la conquista de Tenerife estuvo también en función de la
ascendencia que los antiguos jefes aborÃgenes tuvieron durante la conquista sobre sus antiguos parientes
y paisanos que ocuparon en la sociedad aborigen canaria un escalafón más bajo.
39 DE LA ROSA OLIVERA, L.: Opus cit. Citando respuestas a la declaración testifical solicitada por
Margarita Fernández Guanarteme.
40 IbÃdem.
41 SERRÃ RAFOLS,E. y DE LA ROSA OLIVERA, L.: Acuerdos del Cabildo de Tenerife, 1508-1513.
FRC V. La Laguna. 1996. Doc: 14.
42 SERRÃ RAFOLS, E.: Las Datas de Tenerife. FRC XXI. La Laguna.1978. Doc: 1227-10.
43 Ã dem: Doc: 1178-7, 625-35.
44 DE LA ROSA OLIVERA, L.: Opus cit. p.p. 11.
45 RUMEU DE ARMAS, A.: España en el Ãfrica Atlántica. T II (Documentos). CIGC. Las Palmas. 1996.
pp 273-277.
46 SERRÃ RAFOLS, E.: Las datas de Tenerife. IEC 1978. Don Fernando Guanarteme y Fernando
Guanarteme II, Pedro Maninidra, Miguel Gonzá lez e Iné s Maninidra, Juan Dana, Agustà n, Cristó bal,
Diego y Pedro Delgado.
47 MARRERO RODRÃ GUEZ, M.: Obra citada. Doc: 260.
48 LOBO CABRERA, M.: Los indÃgenas canarios y la Inquisición. A.E.A. nº 29. Las Palmas. 1983.
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Fernandez el Viejo, Rodrigo
Grancanario prehispánico. Aunque no cons
ta, pudo ser conquistador de Tenerife. Fue vecino
de Taoro y de la ciudad de San Cristóbal desde la
década de 1520 y labrador de panes y viñas, col
menero y criador de ganado cabruno.
Hermano de *Juan Fernández, MarÃa de Mo
ya y *MartÃn de Vera. Quizás fuera pariente de
*Fernando Guadarteme. Era sobrino de ^'Fran
cisco Mayor1.
Recibió tierras y cuevas en repartimiento en
El Realejo e Higan -Taoro-, Icode de los Trigos,
y en Chicaica y Arafo, en el término de San Juan
de Gü.mar. AMLL.
Pese a las pérdidas de los archivos de Taoro,
de donde fue vecino primeramente, está docu
mentado en el AMLL -repartimientos- y ante los
escribanos públicos HG, ALI, AG, Segundo Piamontés,
JM, BJ, AV, Alonso Monesterio, BJv y GJ.
AmplÃsimamente documentados están sus des
cendientes. AHPSC.
Aparece otorgando y recibiendo poderes; co
mo testigo o fiador de tercero; tomando ganado
menor en renta; en la práctica de crianza de ga
nado menor y como colmenero; vendiendo col
menar; comprando paños y trigo; vendiendo miel
y cera; comprando y vendiendo esclavos; to
mando tierra en censo; actuando como albacea y
partidor, etc. AHPSC.
Casó en Taoro con Francisca Fernández o
VizcaÃna, hija de *Juan VizcaÃno, conquistador, y
de MarÃa Medina o VizcaÃna, grancanarios.
Hijos:
I. Francisco RodrÃguez, c. con LucÃa Delgado.
II. Pedro.
III. Rodrigo Hernández, c. con la portuguesa
Isabel RodrÃguez.
IV. Francisca RodrÃguez o VizcaÃna, c. con el
portugués Juan Hernández Perera y, con el cas
tellano Sebastián Ximénez.
V. LucÃa VizcaÃna, c. con el portugués Pero
Baes.
VI. MarÃa RodrÃguez, c. con Francisco Gon
zález.
VIL Gaspar RodrÃguez, c. con MarÃa Her
nández.
VIII. Ana VizcaÃno, c. con Francisco RodrÃguez
de Francia en segundas nupcias, con Juan Prieto.
Por ir de cabalgada a BerberÃa, ante ALI, otor
gó testamento el 9 de marzo de 1524. En él dice
ser natural de Gran Canaria, vecino de la villa de
San Cristóbal, ordenando su enterramiento en la
cibdad, villa o lugar donde muriera, misas en el
monasterio de San Francisco y en la iglesia de
Candelaria. Albaceas: *Juan VizcaÃno y MarÃa Viz
caÃna, sus suegros, y Francisca Fernández, su
mujer. Hijos: Francisco, Pedro, Rodrigo y Fran
cisca VizcaÃno. Sobrevivió. Se abrió, el 28 de ju
nio de 1536, ante BJv2.
Ante BJv. el 22 de julio de 1536, otorgó testa
mento por estar enfermo. Ordenó ser enterrado
en los Remedios de San Cristóbal. Entre sus
mandas deja un treintonario en el convento del
EspÃritu Santo por su ánima, la de sus padres,
por su hermano *Juan Fernández y por su hijo
Pedro, difuntos. Declara tener 4 cahÃces de tierra
en Gü.mar, otras tierras en Icode, 100 colmenas
en Heneto, 100 cabras y 1 esclavo morisco lla
mado Juan. Declara estar casado con Francisca
Fernández 210
VizcaÃno. Albaceas: Francisca VizcaÃna, su mujer,
y Juan VizcaÃno, su cuñado. Hijos: Francisca
RodrÃguez, c. con Juan Fernández; Rodrigo; Ma
rÃa; Gaspar; Ana; y Francisco1. Sobrevivió, ya que
aún vivÃa en 1550. Finalmente, será enterrado en
Candelaria, por lo que es de deducir que intervi
no, antes de su muerte, con algún codicilo aún
no localizado.
Francisca testó ante JCast, el 12 de febrero de
1536, ordenando su enterramiento en el monas
terio de San Francisco en la Ciudad de San
Cristóbal. Ante GJ, ya viuda, en 1562 y ante Juan
RamÃrez, en 1566, otorgó el definitivo y murió
siendo vecina en Chicaica, en el término de Gü.
mar, siendo sepultada en la iglesia del monaste
rio de Candelaria4.
1 Yerra doblemente Cioranescu al llamarlo, siguiendo
el hacer tradicional, Rodrigo Hernández Guanarteme
[sic] e identificarlo con Rodrigo el Coxo: parece indu
dable la identificación y los genealogistas lo conside
ran como hermano menor de Tenesor Semidan, que
se llamaba Femando Guanarteme.
Yerra, asimismo, al establecer la relación y detalle de
sus hijos.
â– P 458. AHPSC.
3 P 416. AHPSC.
' Fs 519v/521v. f 978 y P 338, respectivamente. AHPSC.
Ensayo para un Diccionario Biografico de Conquistadores de Canarias, Cebrian Latasa, pg. 209
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